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Crioterapia en medicina deportiva

La considerable experiencia obtenida en el tratamiento de lesiones en el ámbito de la medicina deportiva ha contribuido en gran manera al espectacular desarrollo de la crioterapia y al reconocimiento de la efectividad de los métodos.

 

El siguiente artículo describe la influencia de las bajas temperaturas en el sistema y su aplicación a la medicina deportiva. Se presentas sus efectos positivos no solo en el tratamiento de traumas agudos y sobrecargas sino también en los procesos de regeneración biológica y en la mejora de las prestaciones psicofísicas de los atletas de muy distintas disciplinas deportivas.

 

Crioterapia General en Medicina Deportiva.

El deporte profesional moderno empuja a los atletas a alcanzar los límites de resistencia del cuerpo humano. Con la mejora de los métodos de entrenamiento estos límites en muchas ocasiones se sobrepasan y resulta difícil definir el justo término de las posibilidades humanas dentro de la incesante carrera por batir los records. El marketing asociado a los deportes, la popularidad de las grandes competiciones deportivas retransmitidas por televisión y las consecuentes sumas de dinero cada vez mayores que se pagan a los deportistas no hacen más que empeorar esta situación. Todo esto ha motivado la aparición de nuevos problemas médicos; nuevas enfermedades relacionadas con el entrenamiento intensivo de deportistas.

 

Existe por tanto una presión por parte del mundo del deporte que nos empuja a buscar soluciones para la curación de las muy diversas lesiones deportivas de una forma cada vez más rápida y más efectiva. La medicina deportiva debe pues satisfacer estas nuevas demandas. Se demandan nuevos métodos y las más modernas técnicas médicas para conseguir que los deportistas lesionados puedan volver a su actividad lo más rápidamente posible.

 

Ciertos traumas deportivos se deben a la acción de fuerzas de gran intensidad. En ese caso se les llama “agudos” y son casi impredecibles por lo que las posibilidades de prevención se ven muy restringidas. Por otro lado la mayoría de las lesiones deportivas ocurren debido a la acción repetitiva de fuerzas de baja intensidad durante largos periodos de tiempo. Estos traumas crónicos, también llamados “de sobrecarga” requieren de un diagnóstico especial y de un enfoque curativo. En este caso es donde las medidas preventivas son imprescindibles.

La mayoría de las lesiones crónicas resultantes de la practica intensiva del deporte aparecen con dolor y tumefacción, es decir con síntomas de inflamación. Se conoce de antiguo que para curar la inflamación es aconsejable la aplicación de bajas temperaturas de forma  local Los progresos en criogenia, ciencia que estudia el comportamiento de la materia a temperaturas extremadamente bajas, han hecho posible encontrar nuevos medios para luchar de forma eficaz contra la inflamación de los tejidos. Esto es lo que se conoce como crioterapia. El enfriamiento de los tejidos no solo disminuye los productos de la respiración celular sino que también libera ciertos enzimas de las células dañadas. Esto detiene la dislocación de sustancias muy energéticas (ATP, azucares simples, glucógeno) además de la producción de bradikninas, de prostaglandinas y de histamina. Gracias a la reducción de la permeabilidad del endotelio de los capilares sanguíneos, los riesgos de hinchazón se ven disminuidos ya que la contracción de los capilares reduce el sangrado.

Las temperaturas extremadamente bajas tienen también una influencia significativa en el sistema nervioso. La velocidad de transmisión de los estímulos nerviosos decrece y con ello la sensación de dolor. Un estudio preliminar sobre la producción de endorfinas está a punto de apareces pero sus resultados no se han confirmado todavía. Por otro lado un estudio de la influencia del frío en el colágeno (elemento que forma los tendones, los ligamentos y los músculos) demuestra que el frío hace las fibras más elásticas y por tanto más resistentes a la extensión. Además la influencia del frio en los músculos limita la espasticidad y disminuye la tensión inter-tejidos. Por último, los resultados de las investigaciones sobre la influencia estimulante de temperaturas extremadamente bajas en el sistema inmune son muy interesantes, en especial aquellas al respecto de la inmunidad celular.

 

Todas estas posibilidades abiertas por la aplicación de frío hacen que la crioterapia resulte muy atractiva para la medicina deportiva. El frio puede ser aplicado tanto en casos “agudos” como de “sobrecarga” así como la regeneración biológica. La aplicación de frio en el tratamiento de lesiones deportivas es bastante corriente e incluso tradicional especialmente en aquellos países donde se puede encontrar nieve a diario. Hoy en día, bolsas con cubitos de hielo o esas bolsas especiales llamadas “Ice bag” pertenecen al equipo médico básico de cualquier competición deportiva o centro de entrenamiento.

 

Es significativo que los entrenadores conozcan la abreviatura mnemotécnica “ICE” por las siglas en ingles de “Immobilization Cooling Elevation” (Inmovilización, Enfriamiento, Elevación … de un miembro por encima del tórax) para saber lo que hacer en caso de lesión en las extremidades durante la práctica del deporte. Existen también otros métodos basados en la aplicación local de frio como por ejemplo un aparato útil y simple, el "CRYO-CUFF" comercializado por la empresa Aircast o el muy conocido "HOT-COLD PACKS" de 3M.

La aplicación de tratamiento de frio en lesiones crónicas es idéntica: una bolsa llena de hielo, toallas mojadas conteniendo hielo, deportistas tumbados sobre hielo. Ciertas formas de crioterapia localizada, con circulación de aire frio o la más efectiva con nitrógeno líquido, se han vuelto de uso habitual. Estos métodos son medios de combatir el dolor causados por los síndromes de entesopatía, como las contusiones o las articulaciones distendidas/dislocadas.

 

Más de cinco años de aplicación de la crioterapia general en la medicina deportiva han permitido desarrollar las siguientes aplicaciones

  • Tratamiento de lesiones deportivas agudas como contusiones musculares, hematomas intramusculares, esguinces en las articulaciones, lesiones de primer grado en ligamentos extra-articulares;
  • Tratamiento de lesiones crónicas por sobrecarga como enteropatía rotuliana-femoral, tendinitis, osteocondritis de la rótula, periostitis tibial crónica  (síndrome de estrés tibial anterior;
  • Tratamiento complementario después de operaciones de reconstitución intra-articular o en otras operaciones de tendones, de músculos o de huesos;
  • Regeneración biológica y prevención de lesiones crónicas durante el entrenamiento intensivo y la preparación para campeonatos.

Tratamiento de lesiones deportivas agudas.

En el tratamiento de lesiones deportivas agudas es importante aplicar frio inmediatamente después de producirse la lesión. El enfriamiento del tejido para-articular, la inmovilización y la elevación del miembro por encima del pecho son las prácticas principales en el lugar del accidente. Estas prácticas son  de considerable importancia para el progreso del tratamiento aunque desafortunadamente son a menudo subestimadas.

Un buen ejemplo son los esguinces de rodilla. En este caso la aplicación de esta técnica previene la aparición de una importante tumefacción del tejido para-articular y de la exudación intra-articular por lo que en consecuencia la distensión de los ligamentos de la parte desgarrada es mucho menor. Por tanto, al adoptar el tratamiento adecuado se consigue sanar el ligamento sin que este se alargue y esto garantiza un mejor resultado evitando síntomas  crónicos de inestabilidad en la articulación.

En el tratamiento de lesiones deportivas agudas la crioterapia general proporciona una introducción rápida a un tratamiento funcional. Facilita la realización de ejercicios durante el programa de rehabilitación gracias a sus propiedades analgésicas y antinflamatorias.

La aplicación de crioterapia general da muy buenos resultados en el tratamiento de traumas de tejidos blandos como las contusiones musculares y los hematomas intramusculares. Ha sido demostrado que gracias a esta terapia, muchos deportistas de alto nivel han evitado punciones o aspiraciones de hematomas intramusculares. Después de la aplicación de 7 ciclos de crioterapia general se observa la completa reabsorción de hematomas que por su localización y dimensiones y de acuerdo con los resultados de la ecografía habrían requerido de punciones para su eliminación.

De la misma forma, en el caso de esguinces de rodilla, la aplicación de crioterapia general disminuye la inflamación y el exudado, reduce el dolor y hace posible a aplicación de quinesioterapia  más rápidamente. Por tanto en el programa de tratamiento del ligamento lateral paracentral se puede reducir en dos semanas la interrupción del entrenamiento si lo comparamos con los métodos de tratamiento tradicionales.

    

Tratamiento de lesiones deportivas crónicas.

La crioterapia general desempeña un papel significativo en el tratamiento de lesiones deportivas causadas por micro traumas repetitivos. La aplicación de temperaturas extremadamente bajas en los tejidos conjuntivos y en el colágeno mejora de forma ostensible la calidad de la cura de los elementos dañados estabilizando las articulaciones, las inserciones musculares, tendones y ligamentos.

Se aconseja el uso de la crioterapia en las primeras etapas del programa terapéutico de las lesiones del manguito rotador. Esta lesión de hombro afecta frecuentemente a los deportistas, tanto profesionales como amateurs, de las disciplinas relacionadas con lanzamientos, con el uso de raquetas o bates (tenis, squash, bádminton, hockey, béisbol) y otras como la natación o el remo. El estrechamiento del sistema muscular que estabiliza la articulación del brazo causa un dolor intenso y limita la movilidad de la articulación. En estos casos un es imprescindible diagnóstico preciso para establecer el programa de tratamiento.

En las etapas iniciales de la lesión del manguito rotador el método más utilizado es el tratamiento funcional. Pero en etapas más avanzadas requieren operación quirúrgica seguida de intensa rehabilitación. La crioterapia general juega un papel muy importante en estos dos métodos. El frio extremo disminuye la inflamación bajo el hombro y el efecto analgésico hace que sea posible realizar ejercicios de fortalecimiento del musculo deltoide, lo que mejora la estabilidad del hombro y posibilita la vuelta a los entrenamientos técnicos mucho más rápidamente

Con la creciente popularidad de los gimnasios de fitness o body-building el entrenamiento enfocado al desarrollo de masa muscular está provocando cada vez más síndromes crónicos como las neuropatías por presión. Tomemos como ejemplo los siguientes síndromes: el estrechamiento de la apertura superior del tórax, el síndrome de la Arcada de Froshe y el síndrome de Kiloh-Nevin, una afección del nervio anterior interóseo.

El síndrome denominado estrechamiento de la apertura superior del tórax consiste en una compresión del sistema vascular y de elementos del plexo braquial localizados por encima de la clavícula causados por la hipertrofia o la flaccidez de los músculos oblicuos. Las causas de esta compresión son numerosas. En ocasiones se debe a una costilla cervical adicional lo que hace imprescindible la operación quirúrgica. En los demás casos se suele deber a la hipertrofia del abultamiento de los músculos oblicuos. Esta patología aparece en los deportes de fuerza donde el intenso entrenamiento se ve acompañado en ocasiones del uso ilegal de fármacos dopantes produciéndose sobrecargas musculares que ocasionan la compresión del sistema vascular.

El síndrome de la Arcada de Froshe, es decir, el síndrome de la sección del musculo supinador, ocurre cuando el borde hipertrofiado de este musculo o la formación de una ampolla entre el tendón del bíceps y el radio presionan el nervio radial produciendo síntomas de paresia (parálisis muscular):

El síndrome de Kiloh-Nevin es el que afecta al nervio anterior interóseo cuando este nervio se ve comprimido en el antebrazo. El principal síntoma es la imposibilidad de doblar las articulaciones de las falanges del pulgar y del índice. Este síntoma es a menudo diagnosticado incorrectamente achacándolo a una lesión en los tendones

En casos críticos todos estos síndromes precisan de operación pero si son diagnosticados en sus etapas iniciales pueden ser tratados con grandes posibilidades de éxito  con la aplicación de la crioterapia general. Las extremadamente bajas temperaturas reducen la tensión entre tejidos en los músculos lo que libera la compresión del nervio junto con sus síntomas. A partir de ahí, un cambio en los métodos de entrenamiento y en el material deportivo utilizado, así como la realización de ejercicios compensatorios conducirán al restablecimiento completo de estos síndromes.

La crioterapia general también se utiliza a menudo en el tratamiento de entesopatías, es decir daños en las inserciones tendinosas. En particular en la inflamación del epicóndilo del húmero (“codo de tenista”), en  la inflamación de la epitróclea del humero (“codo de golfista”) o en la inflamación calcificante del tendón del musculo infraespinoso.

En estos casos, lo más importante es la supresión del dolor con el fin de posibilitar la realización de ejercicios de refuerzo de los músculos cuyas inserciones están dañadas. La efectividad analgésica y antiinflamatoria de la crioterapia general nos ofrece unos resultados mucho mejores que otros tratamientos tradicionales.

El entrenamiento intensivo en determinadas disciplinas deportivas puede ocasionar fuertes dolores. Estos se producen por el aumento en la tensión de los tejidos, causado por las reacciones bioquímicas de los músculos que están fatigados. Tradicionalmente, en el caso de la  periostisis de tibia (“síndrome de estrés tibial anterior”), los deportistas se dan masajes con hielo para aliviar los dolores. En este contexto, la aplicación de crioterapia general resulta obvia. La reacción tan positiva de los corredores que utilizan la crioterapia con asiduidad ha extendido su uso entre el resto de deportistas.

La crioterapia general también se aplica con éxito en el tratamiento de las fracturas por fatiga de los deportistas. La fractura por fatiga se produce a partir de microtraumas en la parte sobrecargada del hueso que ocasionan grietas  a menudo invisibles durante los exámenes radiológicos tradicionales. Se suele diagnosticar utilizando Gammagrafía o mediante Resonancia Magnética. La crioterapia reduce el dolor y mejora las condiciones para la recuperación de estas fracturas.

 

 

Crioterapia general en los procesos de regeneración biológica.

La experiencia acumulada en el tratamiento de lesiones deportivas ha contribuido a extender estos métodos entre los deportistas. La opinión de los campeones es la mejor prueba de su efectividad ya que en el mundo del deporte profesional las opiniones tanto las negativas como las positivas se extienden rápidamente y los deportistas enseguida saben lo que les va bien y lo que no. Se descubrió entonces que además de la mejora en las lesiones concretas que se trataban, se producía un efecto de mejora en la condición física global de los pacientes y que la fuerza de voluntad de los mismos respecto al esfuerzo físico se incrementaba. Estos deportistas soportaban mejor la intensificación de los programas de entrenamiento y obtenían mejores resultados en importantes competiciones. Esto provocó que se investigasen más a fondo los efectos de la crioterapia general en las prestaciones físicas y biológicas de los deportistas. Los resultados obtenidos hicieron posible aconsejar estos métodos como una forma perfecta de regeneración biólogica y preparación para entrenamientos intensivos o para competiciones importantes.

Los exámenes biológicos realizados a los deportistas que tomaban parte en el programa de crioterapia general demostraron que se producía un incremento en la producción de hormonas estimulantes a la hora de realizar esfuerzos (por ejemplo testosterona). Después de un esfuerzo intenso seguido por una sesión en la cámara criogénica se observaba un incremento en las contracciones de los músculos esqueléticos durante los exámenes isoquinéticos (aparato Biodex 3Pro) y una disminución de la tensión intra tejidos.

Los resultados probaron una considerable influencia de la crioterapia general en la mejora de parámetros de fuerza, vigor, habilidad y resistencia física en deportistas de distintas disciplinas.

Estos experimentos en la aplicación de crioterapia general al deporte han despertado el interés en todo el mundo. Muchos comités olímpicos tienen planeada la introducción de este método entre sus programas de preparación; se están llevando a cabo nuevas investigaciones científicas en Alemania, Finlandia, Suiza y Lituania. Ya existen prototipos de cámaras criogénicas móviles que hacen posible su aplicación conjunta con otras técnicas de entrenamiento como la preparación en altitud.

   

El futuro de la utilización de la crioterapia general en la medicina deportiva parece radiante. Este método hará posible la intensificación del entrenamiento, reducir el riesgo de lesiones y obtener mejores resultados sin disminuir la homeostasis.